No pensé que acompañar
a otros sería mi camino

Mi llegada al mundo laboral en una agencia de publicidad fue un golpe de realidad: mi sensibilidad y mi timidez se percibían como un problema. Me despidieron, y lo que yo sentía como una dificultad se convirtió en un espejo doloroso de mi identidad.

Expresarme no era fácil

Desde muy pequeña intenté entender por qué algo tan natural para otros —hablar, mostrarse, opinar, ocupar espacio— a mí me resultaba tan difícil. Estudié Publicidad y Relaciones Públicas, cursé un máster en Comunicación Política y trabajé en agencias, buscando entender si las herramientas de la comunicación podían acercarme más a los demás.

Con el tiempo comprendí que el verdadero desafío no era comunicar mejor, sino entenderme y reconciliarme conmigo misma. Siempre fui profundamente sensible. Sentía mucho y hablaba poco. Mientras yo veía a los demás con claridad, tenía la sensación de que nadie me veía a mí.

Me adaptaba para encajar

Aprendí a adaptarme, a no incomodar, a ajustar mi forma de estar en cada contexto. Y en ese movimiento fui desconectándome de lo que yo valoraba, sentía y necesitaba.

"Intentar encajar siempre había sido mi mayor fuente de agotamiento, un cansancio social que proviene de reducirme para ser aceptada"

El punto de inflexión llegó cuando mi cuerpo expresó lo que yo llevaba años silenciando. Una enfermedad autoinmune me obligó a detenerme y a mirar de frente el conflicto entre lo que era y lo que mostraba. Ese momento marcó el inicio de un proceso terapéutico profundo en el que pude cuestionar creencias que había asumido como verdades absolutas.

La enfermedad fue mi punto de inflexión

Un camino de transformación

Dejé mi trabajo y fui a vivir a la India en busca de respuestas. Allí entré en contacto con la consciencia, la filosofía advaita y con una forma distinta de percibir mi identidad. Comprendí que no necesitaba convertirme en otra persona, sino dejar de rechazar mi propia naturaleza.

Me formé en Psicología Transpersonal, integrando mente, cuerpo y consciencia, y amplié mi camino en distintos enfoques terapéuticos que integran lo emocional, lo corporal y lo creativo.

Hoy acompaño a personas que viven con inseguridad relacional y vergüenza porque conozco ese territorio desde dentro. Sé lo que es temer ser vista. Sé lo que es adaptarse hasta desaparecer

Mi trabajo integra psicología, meditación, regulación emocional y creatividad para ayudarte a volver a ti en la relación y expresarte con naturalidad.

El problema no es que seas demasiado sensible. Es que aprendiste a dejarte atrás para no perder el vínculo con los demás.

Presencial

Ronda Universidad, 7

Barcelona

Contacto

info@comunicacionautentica.es
+34 656427310

María Hortelano